La Comisión Europea ha definido un plan estratégico para desplegar su propia red europea de gigafactorías de IA con capacidad de ofrecer recursos de computación avanzada para entrenar y ejecutar modelos de IA de última generación. El objetivo es reforzar la soberanía tecnológica de la Unión Europea y facilitar el acceso a estos recursos a empresas, investigadores y administraciones públicas.
En una perspectiva más amplia, se trata de reforzar la capacidad tecnológica europea frente a la dependencia de proveedores de Estados Unidos y Asia. Reducir esa dependencia de infraestructuras externas exige que la Unión Europea consiga multiplicar la capacidad de supercomputación. Para lograrlo, el despliegue de una red de estas características es clave.
La iniciativa garantizará el desarrollo de modelos avanzados de IA generativa y de frontera propios de la UE, alineados con la normativa y valores de la Unión. Así, las tecnologías de inteligencia artificial desarrolladas en estas gigafactorías se regirán por los estándares de la UE en materia de protección de datos, seguridad, gobernanza y ética.
Las factorías de IA son sistemas dinámicos que fomentan la innovación, la colaboración y el desarrollo en el ámbito de la inteligencia artificial. Reúnen potencia informática, datos y talento para impulsar grandes avances en las aplicaciones de IA en sectores relevantes como salud, producción, clima, finanzas…
Aunque los pliegos de la licitación priorizan el desarrollo de la cadena de suministro y hardware europeo (en consonancia con la reforma de la contratación pública europea), la realidad técnica obliga a depender temporalmente de gigantes estadounidenses de los semiconductores. Así, Bruselas informó recientemente de la firma de cartas de intenciones con las compañías estadounidenses AMD, Nvidia y Qualcomm. Estas facilitarán a los futuros consorcios el acceso al hardware necesario para desarrollar las instalaciones. Esto permite garantizar sobre todo el suministro de chips de última generación requeridos en la construcción de estas infraestructuras. La medida se enmarca en el acuerdo comercial alcanzado recientemente entre la Unión Europea y los Estados Unidos.
Red europea de gigafactorías de IA
La iniciativa contempla hasta 7 instalaciones de distintas dimensiones y combina financiación comunitaria, aportaciones nacionales e inversión privada.
Las 7 gigafactorías se sumarán a la red existente de factorías y antenas de inteligencia artificial de la Empresa Conjunta Europea de Computación de Alto Rendimiento (EuroHPC).
Una red europea de este tipo fomenta la colaboración en la Unión y vincula a todas las partes implicadas:
- Centros de supercomputación y computación cuántica.
- Universidades.
- Industria.
- Medianas y pequeñas empresas (pymes y startups locales).
- Agentes financieros y entidades intermediarias.
En cuanto a la capacidad técnica, cada gigafactoría integrará más de 100.000 procesadores avanzados de última generación. Pero también servicios en nube (cloud), alta conectividad, pilas de software y centros de datos de alta eficiencia energética, en línea con la apuesta por los centros de datos sostenibles.
Por lo que respecta a la inversión del proyecto, la convocatoria contempla subvenciones de entre 100 y 800 millones de euros por proyecto, según el lote.
La Comisión prevé una financiación pública (UE y Estados miembros) de hasta 10.000 millones de euros y una inversión privada de más de 20.000 millones de euros.
En la convocatoria compuesta por 2 lotes, estas son las previsiones de presupuesto:
- Lote 1: hasta 4 proyectos (con aportaciones de la UE entre 100 y 400 millones de euros por proyecto).
- Lote 2: hasta 3 proyectos (con aportaciones de la UE entre 200 y 800 millones de euros por proyecto). En este lote (Large-Scale AI Gigafactories) concurren España y Portugal.
El lote 2 es el que reúne las 3 instalaciones de mayor tamaño de la convocatoria. Las condiciones especificadas en el pliego del concurso exigen que cada proyecto alcance como mínimo 40.000 aceleradores de IA. Además, una capacidad eléctrica de entre 20 y 50 MW en la primera fase. Posteriormente, deberá alcanzar un mínimo de 150 MW.
Las propuestas ya están en marcha y debían ser presentadas el próximo 12 de noviembre. Sin embargo, al estar la fecha cerca y no haber recibido ninguna oferta, la Comisión Europea ha decidido aplazar el límite al 3 de diciembre, según publica Europa Press.
Los proyectos se adjudicarán, previsiblemente, a principios de 2027. El despliegue está previsto que se inicie también a partir de 2027. Se espera que algunas de las gigafactorías de IA seleccionadas comiencen a operar en un plazo de 18 meses desde la firma.
Candidatura ibérica conjunta: posible pero complicada
España y Portugal son candidatas a una de estas plazas. Inicialmente, ambos países se manifestaron a favor de explorar la posibilidad de acudir conjuntamente a la convocatoria. El acuerdo aún no se ha concretado, pero las conversaciones siguen abiertas.
Estando España y Portugal ya consolidadas en inversión Cleantech y renovables, la unión en materia de IA reforzaría una posición destacada para la Península Ibérica también en este pilar estratégico de la economía actual.
Una candidatura única por parte de ambos países haría posible coordinar recursos y aunar esfuerzos en un proyecto sólido y amplio. Sin embargo, existen ciertas discrepancias sobre la configuración del proyecto y la distribución de sus compromisos.
El plazo para alcanzar el entendimiento, que inicialmente era el próximo 12 de noviembre, ahora es el 3 de diciembre, ya que, como decíamos, Bruselas acaba de aplazar el límite para la presentación de las candidaturas formales.
Cabe destacar que lograr el acuerdo contribuiría a reforzar las actuales alianzas de España y Portugal para el crecimiento económico de la región: gracias a las cuales el mercado ibérico de centros de datos se ha consolidado como uno de los más dinámicos de Europa.
En cualquier caso, aunque no se alcance un acuerdo formal entre ambos países en lo que respecta a la gestión de la planta, el proyecto mantiene ciertos lazos de apoyo técnico en la región.
Candidaturas independientes de España y de Portugal
Si bien permanece abierta la vía de la candidatura conjunta mientras siga abierto el plazo, por el momento, España ha presentado su propuesta propia. Lo hace mediante un consorcio de gran peso empresarial (con la participación de entidades como Santander, ACS y Telefónica). El proyecto español tiene doble sede, en Móra la Nova (Cataluña) y San Fernando de Henares, en la zona del Corredor del Henares (Comunidad de Madrid).
El Gobierno ha aprobado una aportación directa de 300 millones de euros a EuroHPC y se prevé movilizar hasta 5.000 millones de euros en total gracias a la colaboración privada.
El proyecto permitirá que universidades, pymes, centros de investigación e instituciones españolas multipliquen su capacidad de investigar e innovar en materia de IA. Todo ello a fin de impulsar la competitividad del país en la carrera mundial por la inteligencia artificial.
Por su parte, Portugal ha iniciado movimientos estratégicos con firmas privadas y enfoca su propuesta en el potencial de Portugal como proveedor de energías renovables a coste competitivo. Este es un factor crucial para cumplir con los estrictos requisitos de eficiencia energética y huella de carbono exigidos por la Comisión Europea a través de EuroHPC.
Así, aunque la propuesta de España y de Portugal están planteadas de esta forma a día de hoy, aún no están oficialmente presentadas. Por lo tanto, aún no está descartada la posibilidad de la propuesta conjunta.
En diciembre podremos conocer en qué se concretan las candidaturas para captar financiación de este programa comunitario, cuando se presenten los dosieres definitivos el 3 de diciembre de 2026.



