Las alianzas entre España y Portugal viven un proceso profundo de integración estratégica. Ambos países consolidan un eje ibérico clave en Europa, enfocado en la transición energética, la interconexión de redes logísticas, la cooperación industrial y la voz conjunta ante la Unión Europea y el comercio exterior.
Además, España y Portugal se consolidan en inversión cleantech también, como ya vimos en un artículo anterior.
Las iniciativas conjuntas se concentran en 3 ámbitos:
- Transición energética y sostenibilidad: la península funciona como un polo renovable destacado en Europa, gracias a la combinación de energía solar, eólica e hidrógeno verde. Los proyectos transfronterizos apuestan por redes eléctricas y de gas unificadas para reducir vulnerabilidades de suministro.
- Infraestructuras y conectividad: corredores ferroviarios y viales que reduzcan la insularidad peninsular respecto a Francia, con el objetivo de mejorar el transporte de mercancías y pasajeros. Además, la coordinación entre los grandes puertos ibéricos (como Valencia, Algeciras o Sines) potencian el comercio internacional.
- Peso político y económico en la Unión Europea: la alianza defiende los intereses económicos ibéricos y la relación con América Latina en los foros comunitarios. Además, existe un trabajo bilateral para eliminar barreras en el mercado ibérico de servicios y movilidad.
Recientemente, dos iniciativas destacan en el ámbito de la energía y de la innovación. Por un lado, la nueva interconexión eléctrica de 400 kV entre ambos países. Por otro lado, su posicionamiento destacado en el mercado de los centros de datos. Gracias a la alta disponibilidad de energías renovables, ambos países también tienen importantes oportunidades a la hora de destacar en la apuesta por los centros de datos sostenibles.
Impulso a la integración de las renovables en la península ibérica
Portugal y España han inaugurado la nueva interconexión eléctrica de 400 kV entre Viana do Castelo y Pontevedra. Se trata de una infraestructura estratégica para reforzar el sistema eléctrico ibérico. Incrementa la capacidad de intercambio entre ambos países en aproximadamente 1.000 MW. Eleva la capacidad total hasta 4.200 MW en el sentido España-Portugal y 3.500 MW en el sentido Portugal-España.
La nueva infraestructura impulsará la transición energética, al permitir la integración de 281 GWh anuales adicionales de energías renovables. Esto supondrá una reducción estimada de 113.000 toneladas de emisiones de CO2 al año.
Por otro lado, contribuirá a reforzar la seguridad de suministro, mejorar la eficiencia del sistema eléctrico y consolidar el Mercado Interior de la Energía promovido por la Unión Europea.
Esta nueva conexión tiene un impacto económico positivo para ambos países: eleva hasta diez el número de interconexiones eléctricas entre Portugal y España, cumpliendo así los objetivos. Las interconexiones de muy alta tensión fortalecen la seguridad de ambos sistemas eléctricos y favorecen la transición energética de la Península Ibérica.
El proyecto ha sido desarrollado por Red Eléctrica en España y Rede Elétrica Nacional (REN) en Portugal. Está clasificado como Proyecto de Interés Común por la Comisión Europea y contemplado en la planificación energética de ambos países.
Crecimiento en capacidad de data centers
El mercado ibérico de centros de datos se ha consolidado como uno de los más dinámicos de Europa, multiplicando por más de cuatro su capacidad desde 2019.
Actualmente, alcanza un potencial ejecutable a medio plazo de 4,5 GW de potencia IT (tecnologías de la información), en referencia a la electricidad pura que consumen los servidores, equipos de red y ordenadores, y todo ello debido al auge de la inteligencia artificial y la demanda cloud.
La capacidad total se reparte entre 1,4 gigavatios de infraestructura TI de capacidad activa, entre instalaciones operativas y proyectos en construcción; y, por otro lado, los restantes 3,1 GW IT adicionales en desarrollo, con visibilidad suficiente para su ejecución.
El volumen total de proyectos anunciados en la zona Iberia ronda los 10,5 GW IT. Alrededor del 40% corresponde a desarrollos identificables respaldados por capital institucional y con mayor certidumbre de ejecución. El resto permanece en fases iniciales de menor visibilidad.
Así, el mercado ibérico entra en una fase decisiva, en la que la transformación de un pipeline sin precedentes en capacidad operativa real será clave para reforzar su posición como uno de los principales hubs digitales del continente.
En este escenario, la energía y la regulación se perfilan como factores determinantes para desbloquear el crecimiento. Al mismo tiempo, crece el interés inversor en toda la cadena de valor del sector.
Informe Iberian Data Center Market
Según el informe Iberian Data Center Market, Madrid consolida su liderazgo como principal hub de colocation de la Península, con 224 MW IT operativos, 228 MW IT en construcción y un potencial de 1,3 GW IT. Combina operadores de colocation e hyperscalers y se apoya en un modelo multinodo que se extiende por los corredores de la A1 y la A2.
Barcelona se mantiene como segundo mercado ibérico, con 59 MW IT operativos, 48 MW IT en construcción con entrada en operación prevista antes de 2028 y un potencial de 281 MW IT a largo plazo. La escasez de suelo urbano limita el potencial, pero su papel estratégico en conectividad internacional lo compensa.
Por último, Lisboa inicia una nueva fase de expansión tras años de estabilidad, con 15 MW IT en operación, 11 MW IT en construcción y más de 300 MW IT identificados a futuro.
Un mercado que seguirá creciendo en España
El creciente interés inversor atrae a operadores, desarrolladores y fondos que incorporan los centros de datos a sus estrategias, confiando que estas infraestructuras será clave en la economía digital de los próximos años. Según InvestInSpain.org y CBRE, es uno de los segmentos inmobiliarios que genera mayor interés entre los inversores europeos.
El sector entra en una fase en la que la capacidad de transformar el potencial en infraestructura operativa y la ejecución serán claves para consolidar el posicionamiento de España como uno de los grandes hubs digitales de Europa.
Además, la demanda cada vez será más diversa. Los hyperscalers siguen creciendo mientras los neoclouds irrumpen en el mercado. Estos son operadores especializados en computación avanzada para inteligencia artificial. Ya son uno de los principales motores de crecimiento del sector. Según CBRE, estos operadores han contratado entre 350 y quinientos megavatios de capacidad en España y Portugal durante los últimos doce meses. El dato constata sobradamente que la IA tiene un gran impacto en las necesidades de infraestructura digital.
A Madrid, Barcelona y Lisboa se van sumando nuevas localizaciones, gracias sobre todo a su disponibilidad energética. En España, Aragón es uno de los focos más dinámicos para el desarrollo de proyectos asociados a inteligencia artificial y computación avanzada.



