La instalación de baterías se disparó en España en 2025 un +119%. En 2024 se instalaron 155 megavatios hora de almacenamiento (MWh), y en 2025, 339 MWh. Según el último estudio de UNEF, el almacenamiento para autoconsumo en España creció un 65% en 2025. El almacenamiento de electricidad solar en baterías experimenta actualmente un crecimiento sin precedentes en nuestro país.
Mientras tanto, en Europa se prevé un aumento de las baterías que permitirá limitar la generación de electricidad con gas de forma significativa. Se podrá suministrar en una sola hora más del 80% de la energía que generan todas las centrales de gas comunitarias juntas en el mismo periodo. La previsión de la UE es que su parque de baterías se multiplique por cuatro para 2030.
Crecimiento del almacenamiento y relación con el incremento de los sistemas BESS
Según la Asociación de Empresas de Energías Renovables (APPA), el crecimiento del almacenamiento ha sido generalizado, pero destaca el residencial (+155%) y comercial/industrial (95%).
El Informe Anual de Autoconsumo Fotovoltaico y Almacenamiento subraya que el almacenamiento está dejando de ser un complemento de la energía solar fotovoltaica para convertirse en un factor clave del autoconsumo. Sobre todo porque el coste de la luz en horas de sol cae hasta los 0€, mientras que a las 20 h sube hasta los 82€ por megavatio.
Esta situación explica el crecimiento exponencial de los sistemas BESS (por sus siglas en inglés, Battery Energy Storage System: Sistemas de Almacenamiento de Energía en Baterías). Su tecnología se basa en el uso de baterías electroquímicas. Estas son capaces de almacenar la energía producida por las instalaciones renovables, o tomada directamente de la red eléctrica. Son soluciones bidireccionales y versátiles, no aplican solo a parques solares o eólicos, sino que actúan como «pulmones» de la red eléctrica, absorben y almacenan energía tomada directamente de ella.
La rapidez de respuesta de los sistemas BESS aportan capacidad de regulación en la gestión de los desequilibrios de la red. Su capacidad para almacenar energía y liberarla en momentos concretos permite gestionar de forma activa la demanda eléctrica y optimizar el uso de la energía disponible en el sistema.
El sector avanza hacia un modelo en el que la cooperación, la innovación y la adaptación constante son decisivas en una transición energética que ya es el único camino. El futuro ya no se mide en capacidad instalada, sino en capacidad de gestión de la complejidad, integración de las distintas soluciones y creación de valor sostenible.
Pese a todo, el sector aún tiene que lidiar con algunos retos. La falta de claridad normativa ralentiza la expansión de proyectos y la explotación completa del potencial de los BESS.
A medida que evolucione el marco regulatorio y los mercados de flexibilidad, los BESS serán cada vez más relevantes en la provisión de servicios al sistema eléctrico. El mercado multiplicará por cuatro su capacidad actual hasta 2030.
Previsión de crecimiento del sector de almacenamiento en baterías en Europa
Los datos de inversión en proyectos de baterías ponen a Estados Unidos y España como referentes indiscutibles del mercado global, en primer y segundo lugar respectivamente.
El sistema eléctrico nacional ya supera los 200 MW de baterías de almacenamiento conectadas a la red en España. Este salto supone que el país ha traspasado una barrera simbólica en la transición energética, gracias a esta tecnología clave en el futuro de las energías renovables. Otra medida importante que se tomó ya en 2025 para impulsar la transición energética fue el nuevo modelo de concurso de acceso a la red eléctrica.
En Europa, el mercado de sistemas de almacenamiento de energía en baterías (BESS) crecerá también. De 9.170 millones de dólares en 2025 a 18.000 millones de dólares en 2030. Esto es, una tasa de crecimiento anual compuesta (CAGR) del 14,4%.
El crecimiento será constante y sólido, gracias a la aceleración del despliegue de energías renovables y de electrificación, así como la modernización de la red eléctrica.
Por tipo de batería, se prevé que el segmento de baterías de iones de litio represente la mayor cuota de mercado (88,2% en 2030).
Las aplicaciones a gran escala crecerán a la tasa de crecimiento anual compuesta (CAGR) más alta, del 15,2%, durante el período previsto.
Países como España, Alemania, Reino Unido, Italia y Francia están desplegando sus sistemas de almacenamiento. La finalidad es triple: apoyar la estabilidad de la red, gestionar la carga máxima y mejorar la seguridad energética.
La rentabilidad de los proyectos depende de los marcos normativos favorables, los mercados de capacidad y la creciente actividad inversora. El alcance del mercado se expande gracias a las instalaciones comerciales, centros de datos y plantas a gran escala.
A medida que aumenta la inversión en sistemas eólicos con almacenamiento, solares con almacenamiento y sistemas de energía distribuida, se espera que Europa siga siendo un mercado significativo y estratégicamente importante.
Tendencias: influencias en el sector y avances tecnológicos
El progreso de los sistemas BESS se ve influenciado por cambios transversales en el escenario energético. Se deben sobre todo al crecimiento de energía renovable y de la electrificación y a la demanda cada vez mayor de flexibilidad y resiliencia en la red eléctrica.
El creciente despliegue de energía eólica marina y solar lleva a municipios, centros de datos, empresas de servicios públicos, usuarios comerciales y operadores de estaciones de carga de vehículos eléctricos a adoptar soluciones de almacenamiento para gestionar la demanda máxima, regular la frecuencia y garantizar un suministro eléctrico fiable.
Por otro lado, los avances en las tecnologías de baterías están transformando el escenario:
- Baterías químicas mejoradas de iones de litio.
- Baterías químicas emergentes de iones de sodio.
- Baterías de flujo de larga duración.
Además, la transformación digital mediante redes inteligentes y gestión energética basada en IA, análisis de datos y monitorización habilitada por IoT mejoran el rendimiento del almacenamiento y generan nuevas fuentes de valor.
Todo ello hace que los BESS se perfilen como un elemento clave para la infraestructura energética inteligente, resiliente y con bajas emisiones de carbono de Europa.
Empresas: almacenamiento de electricidad sin instalación de autoconsumo
En el ámbito empresarial, cada vez es más frecuente desplegar almacenamiento de electricidad para gestionar potencia contratada, picos de demanda y calidad de suministro. Incluso cuando no existe una instalación de autoconsumo vinculada.
Las empresas están instalando sistemas de almacenamiento de electricidad en baterías en sus fábricas que cogen la electricidad directamente de la red (cuando es barata) y con ella alimentan sus máquinas cuando es más cara.
Otra de las funciones que cumplen esas baterías es la de darle potencia a esas empresas. Si el fabricante quiere instalar una línea más de producción porque el negocio está creciendo pero la distribuidora no le da más potencia porque la red está saturada, instalar baterías puede ser la solución. Rápida, eficaz y autónoma.
«La combinación de autoconsumo y almacenamiento -apuntan desde APPA- da respuesta a una necesidad de nueva demanda que, muchas veces, la propia red no puede satisfacer».
Por último está la ventajas de la eliminación de los microcortes. Hay industrias que por un motivo u otro sufren microcortes, lo que en una fábrica puede ocasionar la detención de la producción, con todos los perjuicios de diversa índole que ello conlleva.
El papel del seguro de energías renovables
Existen varias tipologías de seguros de caución para proyectos de energías renovables, en función de las garantías requeridas:
- Garantías de acceso y conexión.
- Garantías de ejecución (EPC).
- Garantías de cumplimiento a largo plazo (O&M).
- En cualquier caso, la finalidad es garantizar las obligaciones legales y contractuales en los proyectos.
El seguro de caución en el sector del almacenamiento eléctrico garantiza el cumplimiento de las obligaciones legales y contractuales, ya sean técnicas o económicas. Actúa de garantía ante administraciones y operadores de red. En los proyectos de sistemas BESS, asegura que el proyecto es viable. Con ello se evita la especulación con los puntos de conexión y el incumplimiento de la ejecución de la obra.
Las garantías que suelen requerirse en diferentes fases del proyecto son:
- Garantía de Acceso y Conexión: antes de solicitar la conexión a la red eléctrica, para asegurar que el proyecto se desarrollará en los plazos legales.
- Garantía de Ejecución (EPC): para asegurar el cumplimiento de los contratos de construcción de la instalación y suministro de los equipos.
- Garantía de Desmantelamiento y Restauración: muy exigida a nivel autonómico, garantiza que, al final de la vida útil de las baterías, se restaurarán los terrenos.
- Garantías de Subastas y Concursos: respaldan el cumplimiento de las obligaciones adquiridas en caso de haber sido adjudicatario de primas o subvenciones.



