La IA generativa está muy presente en la industria aseguradora en los últimos años. En 2026 la IA agéntica en el sector seguros impulsará aún más la innovación en las grandes compañías.
Los agentes de IA, como parte de la IA de frontera, aquella que puede competir con el ser humano en efectividad y autonomía, transformarán la cadena de valor de los productos y servicios tal como la conocemos hoy.
Por su parte, la IA neurosimbólica, que combina las fortalezas de reconocimiento de patrones de las redes neuronales con la estructura y la lógica del razonamiento simbólico, se utiliza para el cumplimiento normativo con transparencia y rigor. Dada la importancia de la gobernanza en el avance de la IA, este sistema ayuda a garantizar que las decisiones se ajusten a las normas reglamentarias, generando resultados siempre precisos y transparentes.
De la IA generativa a la agéntica: la IA con capacidad de gestión
La IA agéntica o con agentes representa la última evolución de los modelos de lenguaje a gran escala (LLM). La diferencia con la IA generativa está en sus capacidades de razonamiento, orquestación de flujos de trabajo y toma de decisiones.
La IA basada en agentes es capaz de razonar sobre múltiples pasos, actuar sobre datos estructurados y no estructurados y ejecutar de forma autónoma flujos de trabajo complejos en la gestión de cualquier proceso.
Sus sistemas de Inteligencia Artificial pueden procesar de forma autónoma grandes conjuntos de datos, aprender de las interacciones, tomar decisiones inteligentes y actuar de manera autónoma, llevando a cabo tareas basadas en el análisis previo de la información.
La IA agéntica en el sector seguros
En los seguros, se espera que este tipo de Inteligencia Artificial pueda mejorar a gran escala la precisión en la evaluación de riesgos y la detección de fraudes. También acelerar la tramitación de siniestros, así como ofrecer niveles de interacción con el cliente altamente personalizados.
Así, está teniendo un impacto tangible en las operaciones de gestión de siniestros, aportando un valor cuantificable. Para las aseguradoras, esto significa automatizar muchas de las tareas que actualmente consumen mucho tiempo, al tiempo que ayuda a los gestores a tomar mejores decisiones al gestionar casos complejos.
La implementación de la IA tiene aplicación a lo largo de la cadena de valor de los seguros. Pero si hay un área en el que está suponiendo una gran diferencia, esa es la de experiencia del cliente. Su aportación también está siendo muy significativa en la mejora de la eficiencia operativa y en la hiperpersonalización de productos.
Además, las reclamaciones y la suscripción están avanzando rápidamente, impulsadas por las mejoras en eficiencia que las aseguradoras están obteniendo en la gestión de documentos y la síntesis de grandes volúmenes de datos en reclamaciones y suscripciones.
IA agéntica en la experiencia del asegurado
En un escenario de automatización de reclamaciones, los agentes de IA pueden replicar las acciones de un gestor experimentado para ofrecer una experiencia de cliente similar:
- Utilizando resultados históricos.
- Abordando procesos de múltiples pasos (Interpretación → Contextualización → Decisiones → Acciones).
- Interactuando con los sistemas de la aseguradora y sus proveedores de servicios.
Como resultado, la IA con agentes puede automatizar los procesos, desde la notificación inicial de siniestro hasta el pago.
Por otro lado, los agentes pueden derivar el caso a un gestor humano en el momento en que sea necesario. El traspaso se hace con toda la información y las recomendaciones pertinentes para una toma de decisiones óptima.
La IA basada en agentes permite la automatización completa de casos de uso complejos que antes requerían la intervención humana. Con ello se reduce significativamente el esfuerzo en las fases más difíciles del proceso de reclamaciones, al tiempo que se mantiene la supervisión.
Además de la precisión de la automatización, los agentes brindan apoyo directo a los gestores en su trabajo diario: clasificando, priorizando y recomendando las mejores acciones para reducir los costos de las reclamaciones y mejorar la satisfacción del cliente.
Despliegue y resultados de la IA agéntica en los seguros
Dentro de las aseguradoras que están implementando soluciones de IA agéntica a través de pilotos y pruebas de concepto, un pequeño porcentaje de ellas (4%) está avanzando ya hacia la producción.
Según la encuesta más reciente de IA generativa de Celent, el 22% de las aseguradoras de Estados Unidos afirman que tendrán una solución basada en IA agéntica en producción para finales de 2026. Las primeras implementaciones ya están generando mejoras cuantificables. En algunos flujos de trabajo, los tiempos de procesamiento se han reducido de semanas a minutos. En ciertas implementaciones, la automatización ha superado el 50%. Los usuarios pioneros reportan una reducción del 3% en los costes de las reclamaciones y un aumento del 30% en la eficiencia operativa.
En España, la inteligencia artificial también se ha consolidado como herramienta clave para el sector, aunque aún está aterrizando en la mayoría de las empresas.
Según el X Termómetro de Inteligencia Artificial y Data en el sector asegurador español, elaborado por ICEA con la colaboración de Minsait, ocho de cada diez aseguradoras españolas han implantado proyectos de inteligencia artificial. La cifra asciende al 90% de la muestra si se incluyen aquellas que actualmente se encuentran en fase de desarrollo. Esto refleja una creciente madurez tecnológica en el sector, que avanza hacia un modelo más predictivo, eficiente y centrado en el cliente.
El informe señala que el 46,4% de las entidades que trabajan con IA ya utiliza agentes inteligentes en procesos reales. Por otro lado, un 28,6% está explorando su aplicabilidad o desarrollando pilotos.
La IA en el futuro a corto plazo
La IA con capacidad de gestión busca operar de forma similar a un empleado humano:
- Comprender el contexto y las instrucciones en lenguaje natural.
- Establecer objetivos apropiados.
- Razonar sobre las tareas a realizar.
- Adoptar decisiones y acciones, considerando las condiciones cambiantes y adaptándose a ellas.
En la pasada Semana del Seguro 2026, quedó demostrada la incipiente adopción de agentes autónomos generativos para agilizar y personalizar la gestión de siniestros y pólizas en el sector asegurador. Los agentes permiten anticipar picos de siniestros, priorizar por zonas de riesgo, activar proveedores alternativos y comunicar proactivamente para descongestionar procesos.
Según la consultora Ernst & Young, un porcentaje creciente de aseguradoras trabajan en casos de uso que abordan más del 50% de las funciones básicas de los seguros, como la suscripción y el procesamiento de reclamaciones, en lugar de centrarse solo en operaciones administrativas. Esta es una de las tendencias del sector asegurador que indica un movimiento estratégico hacia la integración más profunda de la IA en las funciones centrales de la industria.
De cara al futuro, la IA con capacidad de gestión transformará los procesos empresariales mediante el aprovechamiento de redes de agentes de IA inteligentes capaces de aprender, adaptarse y colaborar sin problemas con sus homólogos humanos.
Una cuestión clave en el corto plazo de este futuro es la gobernanza. Según el estudio de ICEA, el 74% de las aseguradoras españolas con proyectos de tecnología IA tienen un plan específico para adaptarse a la normativa europea AI Act. Esto demuestra el compromiso del sector con el uso responsable, donde la IA neurosimbólica es clave. Su enfoque híbrido (redes neuronales -aprendizaje profundo- e inteligencia simbólica -lógica y reglas estructuradas-) es determinante, ya que aborda la «caja negra» de los modelos neuronales puros, ofreciendo sistemas más explicables, controlables y alineados con normativas éticas y legales.



