El déficit energético en España se redujo en un 49,2%, en gran parte por una caída de las importaciones energéticas del 33,2% interanual. Es el dato de enero de 2026 publicado en el Informe Mensual de Comercio Exterior del Ministerio de Economía, Comercio y Empresa. Este comportamiento se debe en gran medida al incremento de las energías renovables. Además, esta reducción es clave para mejorar la balanza comercial, gracias a la moderación de precios y al aumento de la producción renovable, con la consiguiente reducción de las energías fósiles importadas. Por su parte, el déficit no energético también se aminoró en un 18% interanual.
La gran mejoría del sector exterior energético ayuda a compensar el déficit comercial general de la economía española. De hecho, en 2025 el déficit comercial de la economía española registró un aumento superior al 40% respecto al año anterior (aproximadamente 57.000 millones de euros en 2025 frente a los 40.256 millones en 2024). En ese momento se alcanzó el mayor desequilibrio desde 2022.
Sin embargo, 2026 se ha iniciado con un importante cambio de tendencia: el déficit comercial se reduce un 35,2% interanual, situándose en 4.010 millones de euros. La reducción sin duda se debe en gran parte a esa caída del 49,2% en el déficit energético.
Claves del descenso del déficit energético en España
Esta llamativa reducción del déficit energético refleja algunas circunstancias y datos clave para entender el comportamiento y el cambio de tendencia de la balanza comercial de España:
- Caída drástica en 2026: el déficit energético se situó en 1.736,2 millones de euros en enero de 2026, con un descenso del 49,2% interanual.
- Tendencia estable: ya en 2025, mejoró el saldo energético, reduciéndose de 33.635 millones de euros en 2024 (2,11% del PIB) a 31.974 en 2025 (1,90% del PIB).
- Impulso de las energías renovables: en marzo de 2025, España alcanzó un récord histórico de producción diaria de energía renovable del 73,3%. A principios de 2026, el aumento de potencia instalada de las energías solar y eólica ha permitido superar el 60% de cobertura de la demanda con energía limpia.
- Menores importaciones: al haber más renovables, el «hueco térmico» que cubre el gas se reduce, bajando la dependencia de importaciones. Así, las compras de energía al exterior cayeron un 33,2% interanual en enero de 2026.
- Factores de mercado: la moderación de los precios de la energía y un menor consumo de gas contribuyeron al descenso. Aún así, las altas tasas de dependencia energética estructural siguen representando un desafío para el país.
Causas de la reducción del déficit energético de España
La causa principal es la disminución de la dependencia de combustibles fósiles importados, gracias al auge de las energías renovables y una menor necesidad de generación eléctrica mediante gas.
A comienzos de este año, la producción eléctrica con centrales de gas disminuyó un 2,4% respecto al mismo periodo del año anterior. Se inicia así una tendencia de reducción, opuesta al incremento que se venía produciendo.
Otros motivos que contribuyen al descenso son:
- Desarrollo de gases renovables: España avanza como potencia en biometano e hidrógeno verde, con una puesta en marcha significativa de nuevas plantas en 2026. Esto refuerza la autonomía nacional y reduce la dependencia externa.
- Abaratamiento de los precios mayoristas: las previsiones de los mercados de futuros indicaban una bajada de los precios eléctricos para 2026 (a unos 56-57 €/MWh frente a los ~65 €/MWh de 2025), lo que reduce el coste total de la energía importada.
- Medidas fiscales y regulatorias: el Real Decreto-ley 7/2026, en respuesta a tensiones geopolíticas, incluyó reducciones drásticas en la fiscalidad energética (bajada del IVA de la luz y el gas al 10%, y del Impuesto Especial sobre la Electricidad al 0,5%), aliviando la carga económica.
- Aumento de la eficiencia energética: la implementación de programas de autoconsumo y ayudas a la rehabilitación energética de edificios y viviendas ha reducido la demanda de energía primaria no renovable.
Retos de la red eléctrica en España ante la expansión de las renovables
En 2025, las energías renovables consolidaron su dominio en España, ya que generaron el 55,5% de la electricidad total (56,6% incluyendo autoconsumo). La potencia renovable creció un 11,6%, añadiendo casi 10 GW. La energía solar fotovoltaica lidera la expansión (+10,6% respecto a 2024). Según el Informe Energías Renovables 2025 de Red eléctrica (REE), el conjunto de las renovables alcanzó el 68,7% de todo el parque generador.
La capacidad renovable total instalada en España superó los 103.000 MW, confirmando que nuestro país es uno de los líderes europeos en transición energética.
El objetivo del país es alcanzar el 81% de generación eléctrica renovable en 2030, según se marca en los objetivos del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC).
Sin embargo, la rápida expansión de las energías verdes también ha traído retos. Primero de todo, ha llevado a la saturación de la red eléctrica y las infraestructuras de transporte y distribución. Esto provoca cuellos de botella y limitaciones técnicas, lo que ocasiona la pérdida de más del 50% de la energía renovable producida en algunos casos. La necesidad de aumentar la capacidad de almacenamiento se hace más evidente cada año.
Otros puntos críticos son:
- La gestión de la variabilidad de la producción.
- La falta de almacenamiento a gran escala.
- La necesidad de digitalización.
- La reducción de inercia en el sistema.
Además, existen factores desestabilizadores derivados de la alta volatilidad geopolítica (tensión en Oriente Medio) que afectan a los precios del gas y el petróleo este 2026. El conflicto está afectando al escenario de la energía en Europa en general. A pesar de una mayor penetración de las energías renovables en toda la región, la dependencia de los mercados globales de gas y petróleo mantiene a Europa altamente expuesta a estos shocks geopolíticos. Los mayores riesgos se reflejan en el suministro y los precios.



