El actual entorno legal, tecnológico y económico global está transformando la exposición al riesgo de las empresas. Ante los cambios en las necesidades y prioridades, surgen productos y tendencias novedosas en el sector asegurador. Si miramos hacia el segmento de crédito y caución en particular, encontramos un escenario propicio para el crecimiento de la rama, especialmente en el caso de la caución. De hecho, el crecimiento de las primas de caución el año pasado fue de un 9% aproximadamente, según datos de ICEA. Así, se perfila como un gran dinamizador de la financiación en el medio plazo. Las previsiones de los expertos indican que en 2026 crecerá por encima del aval bancario. Además, es uno de los recursos financieros principales de las finanzas de la transición ecológica, indispensable para la viabilidad de los proyectos de energías renovables.
Por su parte, el seguro de crédito también está experimentando grandes cambios. La volatilidad geopolítica, el endurecimiento selectivo del riesgo por parte de las aseguradoras y la ralentización macroeconómica global han obligado a este segmento a reconducir y revisar sus políticas y productos para impulsar el crecimiento.
Revisamos todo el contexto en los dos segmentos y las soluciones más novedosas que impulsan la transformación y crecimiento de ambos dentro de la rama no vida.
Seguros de caución: factores que impulsan su crecimiento actual
El actual panorama de incertidumbre geopolítica, las estrictas regulaciones tecnológicas y las exigencias de descarbonización han propiciado el desarrollo de soluciones novedosas en la rama del seguro de caución. Algunos de los factores más determinantes son:
Restricción bancaria y búsqueda de la maximización de la capacidad crediticia
El actual entorno bancario está sujeto a mayores exigencias prudenciales y de capital, debido a regulaciones como Basilea III. El encarecimiento del dinero dificulta el acceso al crédito corporativo. Ante esta situación, algunas empresas medianas y grandes priorizan el seguro de caución sobre el aval bancario porque actúa igual ante el beneficiario pero libera las líneas bancarias. A raíz de ello, la caución ha empezado a ser el ramo de no-vida con más crecimiento en mercados como el español, por delante del aval bancario tradicional.
Inversión en infraestructuras para la transición energética
Los flujos de capital público y privado (impulsados por programas como los fondos Next Generation en Europa o las normativas de sostenibilidad global) exigen, por ley, coberturas financieras con garantías de gran magnitud. Los proyectos de plantas fotovoltaicas, de almacenamiento de hidrógeno o centros de datos conllevan inversión millonaria y altos riesgos. Para que la banca no asuma todo ese volumen de riesgo técnico, las agencias de suscripción de caución entran en juego, diseñando pólizas a medida de estos riesgos.
Maduración digital y automatización operativa
La irrupción de plataformas de suscripción basadas en Inteligencia Artificial y Big Data permite analizar el riesgo crediticio y financiero de manera rápida y ágil. Además, la integración de la digitalización afecta a toda la cadena de valor, desde la emisión automatizada hasta la validación documental digital. Esto facilita que las pólizas de caución se emitan rápidamente para pymes y startups. También para microlicitaciones que antes quedaban excluidas del sistema de avales por el coste burocrático que conllevaban.
Entorno macroeconómico marcado por la volatilidad de precios y la insolvencia
La inestabilidad en los costes de materiales de construcción e insumos tecnológicos conlleva un incremento del riesgo de ejecución. Las cadenas de suministro fracturadas y las presiones inflacionarias conllevan tensiones operativas en la ejecución de los proyectos de largo plazo a precio cerrado. Además, se suma la exigencia de mayor liquidez en las garantías de los beneficiarios de los contratos. Tanto las administraciones públicas como las compañías privadas exigen avales de caución inmediatos y de ejecución líquida para protegerse ante el riesgo de quiebra técnica de los proveedores.
Cambios, novedades y tendencias en el seguro de caución
El dinamismo en el mercado financiero corporativo ha llevado a que el seguro de caución experimente un crecimiento extraordinario. De hecho, cada vez más está superando al aval bancario tradicional. Esto es así porque las aseguradoras especializadas ya no actúan como meros proveedores de pólizas sino como socios estratégicos de financiación. Al desligarse del balance bancario, el seguro de caución se ha convertido en un importante impulsor de la actividad comercial.
Algunas tendencias y productos novedosos a destacar en la rama de caución son:
Caución específica para el sector de las energías renovables:
El impulso de la transición ecológica mediante los PERTE ha propiciado la aparición de garantías que protejan las subvenciones públicas. Determinados programas y convocatorias financiados con fondos Next Generation EU contemplan la constitución de garantías, mediante aval o seguro de caución, para la participación, ejecución de los proyectos o percepción de anticipos. En este contexto, el seguro de caución en energías renovables es un ámbito de creciente relevancia. El gran impulso de la transición energética y los objetivos de descarbonización hacen que sea relevante en el desarrollo de estos proyectos.
Garantías aduaneras y fiscales:
El comercio internacional y las operaciones transfronterizas operan hoy día bajo un marco de constante vigilancia fiscal. La caución aduanera y fiscal asegura el cumplimiento de las obligaciones tributarias y aduaneras derivadas del comercio internacional ante las autoridades competentes, bajo marcos jurídicos de integración regional, como el Código Aduanero de la Unión (CAU) en Europa. Los nuevos formatos de póliza de caución de aduanas garantizan deudas comerciales y fiscales de forma unificada ante la Agencia Tributaria y ofrecen coberturas más adaptables para operadores logísticos e importadores.
Seguros de crédito: cambios, novedades y tendencias
El mercado del seguro de crédito está experimentando también grandes cambios. Los factores que más condicionan este segmento son el aumento global de las insolvencias empresariales, las tensiones geopolíticas que fracturan las cadenas de suministro y el encarecimiento de la financiación. Todo ello está llevando a las grandes empresas del sector a rediseñar sus carteras.
Ya no se trata solo de indemnizar un impago; las empresas demandan flexibilidad inmediata, protección geopolítica y optimización de capital. Así, algunas de las principales novedades y modalidades que marcan tendencia en este segmento son:
Pólizas Modulares «A la Carta» (Modular Policies):
Tradicionalmente, el seguro de crédito obligaba a asegurar la totalidad de la facturación. Ante la necesidad actual de abaratar costes y flexibilizar la gestión, nacen las pólizas modulares:
- Pólizas configurables: las empresas crean su póliza mediante «bloques». Se puede asegurar únicamente a los clientes clave, operaciones de un mercado geográfico concreto o durante picos estacionales de venta.
- Planes 100% digitales para pymes: productos simplificados y nativos digitales creados específicamente para pequeñas empresas. Los contratos son transparentes y se simplifica la compleja burocracia de las pólizas corporativas clásicas.
Asistencia de IA y Big Data:
La necesidad de aprobar una línea de crédito comercial con mayor rapidez ha llevado a la clasificación instantánea con herramientas de IA y Big Data. Estas herramientas han permitido analizar la solvencia de un comprador en tiempo reducido y emitir decisiones de cobertura automáticas.
Incorporación de los criterios ASG (sostenibilidad):
El cumplimiento ambiental, social y de gobernanza (ASG / ESG) impacta también en el ámbito financiero. En el mercado comienzan a aparecer productos financieros y pólizas que se vinculan a la sostenibilidad mediante ASG y financiación verde. Es decir que, a los criterios financieros se suman también criterios ambientales, sociales y de gobernanza.
Seguros de crédito estructurados para financiación bancaria (Trade Finance)
Las actuales directrices bancarias regulatorias (como Basilea) han convertido el seguro de crédito en una herramienta de optimización de los balances. Las nuevas pólizas se diseñan bajo estrictos estándares para que los bancos las reconozcan de inmediato como garantías válidas. La clave está en la mitigación de riesgo elegible: al asegurar las cuentas a cobrar, el banco puede reducir sus requisitos de capital, dar acceso a líneas de factoring o anticipo de facturas con tasas de interés mucho más competitivas.



