Publicado el 16 de abril de 2026

El déficit en España e Italia se reduce: nuevas oportunidades para el sur

El déficit en España e Italia se reduce y los inversores dejan de considerar los países del sur como la periferia, ya que se están invirtiendo los papeles con las economías tradicionalmente líderes.
España Barcelona

Los gestores de fondos han mostrado su interés por la deuda española e italiana en medio del buen momento para la economía del sur de Europa. Argumentan que ya no tiene sentido clasificarlos como la «periferia» arriesgada de la eurozona. Uno de los motivos principales es que el déficit en España e Italia se ha reducido notablemente.

En general, los inversores destacan la trayectoria económica de España y las prudentes políticas fiscales de Italia bajo un gobierno políticamente estable. Todo ello se traduce en una reducción de los riesgos fiscales de estos países.

España tendrá menos déficit que Alemania y Francia por primera vez en los últimos 20 años. El FMI ha revisado al alza el crecimiento de España tanto en 2026 como en 2027. 

Italia en cambio ha sufrido un ajuste a la baja de 0,1 puntos pero mantiene el crecimiento. La tercera economía de la zona euro creció un 0,5% en 2025, según ISTAT, en línea con el objetivo más reciente del gobierno, que también había sido revisado a la baja.

Por el contrario, las inversiones tradicionalmente consideradas más seguras, como Francia, Bélgica y Austria, están cediendo protagonismo cada vez más a las economías del sur de Europa, ampliamente reconocidas por una mejora evidente y decisiva en los últimos años.

Si ampliamos horizontes, vemos que esta tendencia no solo se encuentra en Europa. A nivel mundial, el sur global está reforzando con éxito sus estrategias de desarrollo, como la cooperación sur-sur y triangular, logrando despuntar como un área con previsión de crecimiento por encima de las economías desarrolladas.

España: gran potencial a nivel europeo

La economía de nuestro país va a encadenar siete años consecutivos creciendo por encima del 2%, lo que está permitiendo que el país reduzca su déficit y deuda pública sin recortes del gasto público. El déficit público podría haberse reducido hasta el 2,6% del PIB en 2025 y se espera que caiga al 2,2% en 2026. La deuda pública está al borde de caer por debajo del 100% del PIB. Todo ello en un contexto en el que el gasto público sigue aumentando, llegando a superar incluso la histórica cifra de los 700.000 millones de euros.

Además, España obtiene las mayores revisiones al alza de todos los países avanzados en las previsiones del FMI. Espera un crecimiento mayor en 0,3 puntos para 2026 hasta el 2,3%, y 0,2 puntos para 2027, hasta el 1,9%, respecto a la previsión de octubre. De este modo, España será la economía que más crezca en términos agregados dentro de los países desarrollados, solo por detrás de Estados Unidos.

El sólido crecimiento económico de España ha ayudado a reducir su diferencial a 10 años con Alemania a menos de 0,5 puntos porcentuales. Este nivel es también el más bajo desde antes de la crisis de la eurozona, cuando la elevada carga de deuda disparó los costes de financiación.

Italia: una historia de altibajos

Italia no ha podido cumplir los objetivos de déficit y deuda para 2025. 

El déficit fiscal se situó en el 3,1% del producto interior bruto (PIB), frente al 3,4% de 2024. El dato está ligeramente por encima del límite del 3% establecido por la UE, informó el Instituto Nacional de Estadística (ISTAT). 

La deuda pública, proporcionalmente la segunda más alta de la zona euro tras la de Grecia, no cumplió el objetivo del gobierno el año pasado. Aumentó hasta el 137,1% del PIB desde el 134,7% del año anterior. El gobierno había fijado como objetivo el 136,2% para 2025 y prevé alcanzar el 137,4% este año.

Italia tiene como objetivo un déficit del 2,8% del PIB para 2026, según su último marco presupuestario. Prevé un crecimiento del 0,7% este año, lo que supondría el cuarto año consecutivo de crecimiento inferior al 1%.

Pero no todo son sombras. El rendimiento adicional de la deuda italiana a 10 años en comparación con los bonos alemanes -que mide el riesgo país- se ha reducido a 0,7 puntos porcentuales a finales de 2025, el nivel más bajo desde finales de 2009.

Se invierten los papeles en la Unión Europea

Mientras tanto, otros países considerados líderes europeos enfrentan un gran déficit presupuestario y una creciente inestabilidad política, como es el caso de Francia. Tradicionalmente considerada una de las economías más seguras del bloque, el país ha elevado sus costes de financiación por encima de los de España.

El déficit crónico de Francia alarma especialmente a los inversores. Los costes del envejecimiento, el menor crecimiento y el mayor gasto han erosionado su situación fiscal. 

De hecho, las agencias de calificación predicen que la deuda francesa sobre el PIB alcanzará el 120% los próximos años.

Otro caso crítico es Bélgica: la deuda pública superará el 120% del PIB antes de que acabe la década. El país ha sufrido en 2025 rebajas en su calificación crediticia y cambios de perspectiva por parte de agencias como Fitch, Scope y S&P. Los motivos son un déficit estructural (superando el 5% del PIB en 2025), la elevada deuda pública (por encima del 100% del PIB) y una inestabilidad interna y política sin precedentes.

Por su parte, Alemania, gran referente de la eurozona, sufrió una reevaluación por parte de los mercados, tras lanzar un programa de gasto de un billón de euros. ​​En 2025, el PIB alemán creció tan solo 0,2% después de dos años de recesión. Logró evitar un tercer año en negativo por muy poco pero la sombra de la recesión es muy alargada. Tras la rebaja de la previsión, en 2026 espera un aumento del 1% del PIB. 

Las previsiones de los expertos

En términos absolutos, los costes de financiación de Italia y España siguen siendo elevados en comparación con anteriores épocas de tipos de interés muy bajos o negativos. En general, los de Italia se han mantenido en torno al 3,5%, y los de España cerca del 3,3%.

Pero cotizar mucho más cerca de sus contrapartes consideradas apuestas seguras indica que están “entrando en un régimen muy diferente», en palabras de James McAlevey de BNP Paribas Asset Management, en Expansión. En el medio, resalta el hecho de que esta situación propicia que aumente la potencial demanda global de España e Italia de cara a los inversores que pueden empezar a considerar las deudas de ambos países al invertir sus reservas extranjeras.

Ales Koutny, de la gestora de activos Vanguard, espera que los diferenciales se ajusten, llevando a Italia a entre 0,5 y 0,6 puntos porcentuales sobre Alemania, y a España, a entre 0,3 y 0,4 puntos porcentuales.

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