22 abril 2021 Compartir en:

Vacunas, turismo y fondos ‘Next Generation’ de la UE: La remontada económica española en tres actos

«Si tu economía quieres salvar, a todo el mundo debes vacunar». Jorge Galindo, investigador del Centro de Políticas Económicas de Esade, EsadeEcpol, destaca la gran verdad que encierra esta «rima facilona», como la denomina. «Acabar con la pandemia (con el virus ya veremos) es la única política económica sostenible a largo plazo. La vacunación es la única estrategia que hemos encontrado que tiene visos reales de lograrlo, habida cuenta de la ineficacia con la que se han aplicado otras políticas epidemiológicas», explica el experto.

«Cuanto más tardemos en alcanzar umbrales que nos proporcionen inmunidad de grupo, más tardará a su vez en cerrarse la incertidumbre económica», sentencia Galindo. «Seguiremos expuestos a nuevas olas, con el consabido retraimiento de la actividad económica, que, por cierto, tiene lugar aún sin medidas de por medio: hemos comprobado con datos en tiempo real durante estos meses que la gente tiende a consumir menos, a salir menos, cuando el contagio es mayor, lo cual tiene todo el sentido del mundo», señala.

Las vacunas son, junto con los fondos de recuperación ‘Next Generation’ de la Unión Europea para impulsar la economía post-covid, y la marcha del turismo, clave en el PIB español, tres aspectos importantes a la hora de tratar de contestar a la pregunta del millón: cuándo tendrá lugar la ansiada reactivación económica. «Es un tema complejo en el que también cabría destacar la influencia de  la recuperación económica europea y mundial, dada la gran permeabilidad del tejido empresarial español; e indicadores macroeconómicos como la inflación, los tipos de interés y la tasa de paro, cuya evolución marcará el ritmo de recuperación económica, ya que afectan directamente tanto a la inversión como al ahorro privado, así como a la demanda de bienes y servicios», matiza Álvaro Carpintero, socio de McKinsey.

«Una clave de 2021 será la marcha de los grandes motores económicos globales tras el impacto de la pandemia», concreta Carpintero. Estados Unidos «se recuperará a ritmos del 3,1% en 2021, por debajo del ritmo global, del 5,2%», según el Fondo Monetario Internacional (FMI), que prevé que China «supere incluso en 2021 el ritmo que venía manteniendo en los últimos años, con un alza del PIB del 8,2%, frente al 6,1% de 2019». Y que la zona euro, con una caída del PIB del 8,3% en 2020, tendrá también una recuperación más rápida, con un crecimiento del 5,2% en 2021.

En enero de 2021, Galindo y el también profesor de Esade Ángel Martínez Jorge firmaron un artículo titulado «Lo bueno, lo cuestionable y lo que falta en la estrategia de vacunación española» en el que, resumiendo mucho, venían a decir que no se cumpliría la meta proyectada por el Gobierno de tener vacunada al 70% de la población para finales de verano, teniendo en cuenta el ritmo medio acumulado. Algo más de dos meses, algunos problemas de logística y varios rifirrafes de la UE con Pfizer y AstraZeneca después, Galindo calcula que para alcanzar dicho objetivo «tendríamos que poner, desde hoy [24 de marzo, que es cuando contesta a un cuestionario por email para este post] unas 340.000-370.000 dosis al día, según la cantidad de esquemas monodosis implementados, siete días de la semana, de manera consistente. Es todo un reto», reconoce.

El ritmo ‘in crescendo’ y el uso mucho más eficiente de las dosis disponibles han de ser capaces de vencer el retraso acumulado, que obliga a duplicar las dosis diarias. «Surgirán barreras como la falta de personal, y sus condiciones laborales, las aglomeraciones y el reto de instalación de grandes espacios de vacunación en núcleos urbanos, así como la llegada hasta los mismos», alerta Galindo, que recomienda a las administraciones que se preparen «desde ya para un escenario de aumento progresivo de dosis disponibles durante el segundo y tercer trimestre».

«¿Qué número de vacunas vamos a recibir?, ¿cómo se aplicarán?, ¿se utilizarán recursos de la Sanidad privada?»… Carlos Abella, secretario general de la Mesa del Turismo, tiene muchas preguntas, y una certeza: «Necesitamos información clara para generar certidumbres y una cierta tranquilidad». La evolución del turismo, que representa el 13% del empleo y supone un 12,5% directo sobre el PIB, y más del 18% de forma indirecta (los datos son de Abella), «va a ser clave para la recuperación de la economía española, altamente dependiente de la aportación de recursos que supone la llegada de turistas extranjeros», aporta Carpintero.

«Tenemos la esperanza de que para junio pueda estar inmunizada el 50% o el 55% de la población no solo de España sino de mercados emisores como Reino Unido, donde la vacunación va más avanzada, Alemania y Francia, donde los ritmos son más lentos», tercia Abella. Si se logra y si, en una concatenación de condicionales, no hay una cuarta ola, y la temporada estival se alarga hasta octubre o noviembre, el sector dibuja un escenario de 35 o 40 millones de turistas para este verano, a mitad de camino entre los esplendorosos 83 millones de 2019 y los desastrosos 20 millones de 2020. «Nos permitiría sobrevivir», subraya el portavoz de la Mesa del Turismo.

Los 140.000 millones de ‘Next Generation’

«El hecho de que se hayan aprobado a nivel europeo unos fondos de dicha magnitud es de por sí una muy buena noticia». Álvaro Carpintero se refiere a los 750.000 millones de euros que la UE ha liberado para la reactivación económica post-covid del continente, de los que a España le corresponden unos 140.000, según informó el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en julio de 2020.

«Conseguir el impacto esperado en la recuperación económica requiere de una serie de compromisos y decisiones estratégicas tanto por parte de los actores públicos como privados», puntualiza Carpintero. Su consultora ha identificado tres puntos críticos a tener en cuenta para una administración efectiva de estos fondos: un plan integrado y un cumplimiento escrupuloso de los criterios de financiación «Por ejemplo, un 37% relacionado con el medio ambiente y un 20% con tecnologías digitales»–. Una rápida actuación del sector privado para poder beneficiarse de las ayudas. Y proyectos «ambiciosos, multisectoriales y coordinados con las administraciones publicas» por parte de las empresas, «para asegurar tanto que cumplen con los requisitos para ser financiados, como que contribuirán de forma significativa y eficaz al desarrollo económico post-covid».

«El plan ‘España Puede’ está poniendo el foco en cuatro principios: medio ambiente, digitalización, igualdad de género y unidad territorial y social», según enumera Carpintero. «Vemos que se tocan los dos temas en los que Europa exige que se ponga foco, así como temas adicionales importantes para la sociedad española, por lo que nada indica que se esté yendo por mal camino», destaca. «Sin embargo, la clave sigue residiendo en los proyectos concretos que se planteen en cada área, y en la rigurosidad en las exigencias de resultados tangibles de mejora a la hora de financiarlos», enfatiza.

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