energía fotovoltaica en España
22 junio 2020 Compartir en:

Energía fotovoltaica: El sector se consolida en España

  • España se ha convertido en un líder del sector fotovoltaico. Los expertos aseguran que su uso a gran escala permitirá obtener una fuente de ingresos importante.
  • El marco regulatorio es clave para que la industria de las renovables se convierta en un factor clave de productividad e impulso a la actividad económica española.
  • Las empresas tradicionales de energía, más enfocadas históricamente en los combustibles fósiles, también han contribuido a la tendencia de incrementar las inversiones en fotovoltaicas.

El mercado de energía fotovoltaica europea en 2019 estaba valorado en más de 49 billones de euros y se espera que en 2027 alcance 180 billones. Un estudio de Wood Mackenzie Power & Renewables asegura que en los próximos tres años la generación fotovoltaica alcanzaría los 20 GW anuales.

La demanda de tecnología fotovoltaica seguirá creciendo a medida que aumente el número de plantas de energía solar como está ocurriendo en España tras la promulgación del Real Decreto 413/2014, del 5 de junio, que  regula la actividad de producción de electricidad a partir de fuentes de energías renovables, del Real Decreto 15/2018 de medidas urgentes para la transición energética y la protección de consumidores y el Real Decreto 244/2019 por el que se regulan las condiciones administrativas, técnicas y económicas del autoconsumo de energía eléctrica.

Energía fotovoltaica como gran oportunidad para España

El sector fotovoltaico ha tomado el impulso para convertirse en una seria oportunidad para el país, que sirva como plataforma de respaldo al Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) 2021-2030, cuyo objetivo es determinar las líneas de actuación para el uso adecuado y eficiente de las energías limpias y que estas beneficien la economía, el empleo, salud y al medio ambiente.

El apoyo del Estado es explícito: el Ministerio para la Transición Ecológica ha declarado que pretende instalar más de 30.000MW de fotovoltaicas hasta 2030 para cumplir con los objetivos de descarbonización comprometidos ante la Comisión Europea.

España, líder en el sector en producción de energía fotovoltaica

Aunque Alemania se proyecta como el mayor mercado fotovoltaico de Europa, España se posiciona en el primer lugar en cuanto a producción. En 2019 contaba con 8.928 MW de potencia instalada según informa la Unión Española Fotovoltaica (UNEF), que además señala que el conjunto de empresas que se dedican a explotar esta fuente de energía contribuye con el 0.22 % del PIB español.

Hasta enero de 2020, las fotovoltaicas representaron el 3.5 % del mix eléctrico y empleaban a 29.300 trabajadores, aunque la cifra se dispara a los 60.000, cuando se incluyen plazas de empleo indirecto e inducido. Estos números crecerán a medida que la inversión aumente en particular en Andalucía, Castilla-La Mancha y Extremadura, que poseen la mayor potencia instalada: 1.828, 1.725 y 1.247 Mw respectivamente, según datos suministrados por la Red Eléctrica de España.

A pesar de que el sur está a la vanguardia de la explotación fotovoltaica, el resto del España tiene la potencialidad para hacer el aporte necesario para alcanzar dos de las metas más importantes del PNIEC 2021-2030: la producción 74% renovable en la generación eléctrica y el 42% de renovables sobre el consumo total de energía final.

Esto quiere decir que España, con sus 4.200 GW tiene grandes oportunidades para seguir ampliando la brecha con Alemania (4GW), Países Bajos (2.5) y Francia (1.1 GW). La hoja de ruta para la descarbonización total en 2050 pasa a por la gestión eficiente de los recursos fotovoltaicos acompañados de las otras energías renovables.

El Gobierno de España apoya la actividad fotovoltaica

Teniendo en cuenta que la actividad de generación de energía fotovoltaica tiene el apoyo total de los gobiernos europeos y que España lidera el sector, no es para nada extraño que las autoridades locales abran las puertas a la creación de campos adicionales de producción de energía solar.

El apoyo del actual Gobierno para impulsar el desarrollo de las actividades de explotación de recursos renovables quedó patente con la publicación del Real Decreto-ley 17/2019 de 22 de noviembre en el Boletín Oficial del Estado, que carga en el recibo de la luz aproximadamente 7.000 millones de euros anuales desde 2019 hasta 2031 para la retribución a las empresas de energías renovables, para evitar una debacle con la bajada de los tipos de interés.

Las energías renovables como clave ante la recuperación económica de España

La ministra de Transición Ecológica y Reto Demográfico, Teresa Ribera, indicó que la UNEF valora positivamente este Real Decreto-Ley: “Esta norma da respuesta a una necesidad urgente del sector fotovoltaico y renovable, que en los últimos años ha sufrido las consecuencias negativas asociadas a la inestabilidad regulatoria y a la constante incertidumbre que ésta supone”, señaló. Asimismo, advierte que este Decreto también se aplica a los proyectos fotovoltaicos existentes, los cuales podrían tener gran influencia en la recuperación económica en España, después de las duras pérdidas provocadas por el coronavirus.

Sin embargo, aunque la atención está centrada en la actual crisis sanitaria, desde las instancias gubernamentales buscan el consenso para enfrentarse a la vulnerabilidad del país ante los efectos del calentamiento global a través de la aprobación del anteproyecto de Ley de Cambio Climático.

Esta nueva legislación, más la inversión de más de 240.000 millones en renovables que prevé el PNIEC, estima una cifra cercana de 350.000 empleos creados hasta 2030, y elevaría hasta un 74% la presencia de energías renovables en el sector eléctrico y que este sea 100% renovable en 2050.

Energía fotovoltaica en España: Oportunidades

La transición hacia la descarbonización de la economía ha llevado a las empresas convencionales de explotación de hidrocarburos a disponer de una parte de su presupuesto para invertir en energías fotovoltaicas. Repsol es una de las que intenta abrirse paso hacia la industria fotovoltaica y entre otras decisiones se destaca su asociación con Elecnor para el desarrollo de tres emprendimientos que conforman un único complejo ubicado en Ciudad Real y que en conjunto suman 126.6 MW.

Esta inversión de 100 millones de la petrolera forma parte del plan de acción para la explotación de las potencialidades de España. Iberdrola hizo lo propio después de conectarse a la mayor planta fotovoltaica de Europa (500 MW) que está ubicada en Badajoz, y ahora está en pleno proceso de construcción de un complejo solar de 328 MW en los municipios de Ceclavín y Alcántara en Cáceres, que suponen una inversión de 250 millones.

Dichos movimientos colocan a Extremadura como el centro de la estrategia renovable de la compañía presidida por Ignacio Galán, que estima la instalación de más de 2.000 MW fotovoltaicos a 2022. Los complejos previamente señalados son la punta de su operación en suelo español, pero también la empresa tiene otros proyectos de este tipo en tramitación ubicados en Torrecillas de la Tiesa, Arenales, en la comarca de Almaraz y en Cedillo.

Lo anterior no quiere decir que en otras regiones no haya oportunidades, como lo demuestran las centrales construidas en locaciones como el Parque Fotovoltaico SOLTEN I y II en las Islas Canarias, la Planta Solar Arnedo en La Rioja o el Parc Solar Ramon Escriche en Cataluña.

A pesar de que un informe de BloombergNEF advierte de que la pandemia provocada por el COVID-19 provocaría una reducción de un 16% de la demanda solar global, la energía fotovoltaica sigue siendo el sector con mayores expectativas de crecimiento de cara al futuro.

En el caso español, con el apoyo institucional y regulatorio, es de esperar que el sector se consolide y sea un elemento que contribuya a la recuperación de la actividad económica.

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