El comercio mundial, medido por el promedio de exportaciones e importaciones de bienes y servicios, creció más de 500.000 millones de dólares durante el primer semestre de 2025, según la UNCTAD (Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo). La entidad prevé que se mantenga el impulso hacia el tercer trimestre.
Por su parte, la Organización Mundial del Comercio (OMC) indica en su último informe que el volumen del comercio mundial de mercancías aumentó un 4,9% interanual en el primer semestre de 2025.
Ambas entidades coinciden, a grandes rasgos, en sus análisis y pronósticos.
Así, el comercio de bienes aceleró su crecimiento del 2% al 2,5% trimestral en el periodo de enero a junio de 2025. Por su parte, los servicios volvieron a estar en positivo, tras la contracción observada en el primer trimestre.
La UNCTAD prevé que en el tercer trimestre de 2025, los bienes crezcan alrededor de 2,5% y los servicios hasta 4%.
El valor del comercio mundial podría superar los niveles récord de 2024, siempre y cuando no aparezcan factores negativos de gran alcance global.
Entre los riesgos posibles, ambas organizaciones apuntan la política comercial de Estados Unidos, las tensiones geopolíticas y la posible adopción de medidas restrictivas frente al exceso de capacidad en ciertos sectores. La incertidumbre global resultante de este escenario representa la mayor amenaza para el cumplimiento de las previsiones.
En el lado opuesto, las palancas de crecimiento son la resiliencia del sistema multilateral de comercio, la expansión del comercio de servicios y la cooperación entre economías en desarrollo, que sostienen un panorama alentador para 2025, asentadas sobre las iniciativas en Cooperación Sur-Sur.
Los aranceles no han podido con la cooperación
El informe de UNCTAD señala que el crecimiento del comercio de mercancías fue impulsado principalmente por las economías en desarrollo. Sus importaciones y exportaciones tuvieron un desempeño superior al de las economías desarrolladas en el segundo trimestre de 2025. De hecho, Norteamérica mostró contracción de importaciones, debido a los adelantos de compras derivados de aranceles estadounidenses.
En cambio, el Sur apuesta por la cooperación y el multilateralismo, lo cual ha sido decisivo para que aumente su resiliencia dentro del escenario internacional actual, muy afectado por la incertidumbre.
Desde la OMC señalan que el comercio entre países del Sur global creció un 8% interanual en el primer semestre, frente al 6% del comercio mundial general. Asia Oriental y África registraron la expansión más fuerte.
Por otro lado, el comercio Sur-Sur con socios distintos de China avanzó cerca de un 9%.
Alta dualidad en el crecimiento por sectores
El sector manufacturero sigue siendo el motor del crecimiento, con la electrónica en cabeza. Sectores específicos como la manufactura avanzada o los coches eléctricos mostraron un mayor potencial de crecimiento.
Dentro de la manufactura, la maquinaria eléctrica y no eléctrica registraron las mayores subidas. Por el contrario, el comercio de productos de hierro y acero cayó notablemente.
La agricultura también creció, impulsada por los precios del café. Sin embargo, los recursos naturales se contrajeron por la caída de los combustibles fósiles.
El comercio electrónico destacó por encima del promedio manufacturero, impulsado por la creciente demanda de sistemas de inteligencia artificial. Pero el comercio de semiconductores se mantuvo por debajo del promedio del sector.
Energía renovable y automotriz mostraron distinto rendimiento. Por un lado, las baterías y la energía eólica avanzaron. Por el contrario, los productos solares se contrajeron. En la industria automotriz, los vehículos híbridos lideraron el crecimiento, con los vehículos eléctricos en cabeza durante este periodo.
La electromovilidad, un motor de crecimiento
En la industria de la movilidad, los vehículos híbridos y eléctricos son los principales dinamizadores, con crecimientos intertrimestrales del 10% y 17%, respectivamente.
El 2024 cerró con cifras llamativas: más de 17 millones de vehículos eléctricos vendidos en todo el mundo. Supuso un incremento del 25% respecto al año anterior. Así, 1 de cada 5 coches vendidos en el mundo fue eléctrico.
Para 2025, se estima que las ventas superen los 20 millones de unidades, con una cuota de mercado mundial que podría superar el 25%. Así, 1 de cada 4 coches vendidos en 2025 será eléctrico. Y parece que la brecha se seguirá estrechando año tras año.
En Europa, el mercado de la electromovilidad ha tenido un crecimiento del 26% en los primeros ocho meses del año, con respecto a 2024.
La UNCTAD señala en su informe que la capacidad de las economías en desarrollo para impulsar el crecimiento y la fortaleza de sectores clave como la electrónica y los vehículos de energía limpia parecen ser los nuevos pilares de la resiliencia comercial global.
Las previsiones de la OMC
La OMC ha revisado al alza su previsión de crecimiento para el comercio mundial de mercancías en 2025, hasta un 2,4%. Esta cifra supone un aumento respecto al 0,9% estimado en agosto, debido al mejor desempeño del primer semestre del año, ya que el crecimiento ha sido mayor del esperado.
La entidad señala 3 factores determinantes para ese mayor crecimiento:
- El aumento del gasto en productos vinculados a la inteligencia artificial.
- La anticipación de importaciones en América del Norte antes de la subida de aranceles.
- El impulso del comercio Sur-Sur. y la solidez del comercio en el resto del mundo.
Todo ello sin olvidar las condiciones macroeconómicas favorables: desinflación, políticas fiscales expansivas y un crecimiento sólido en mercados emergentes.
Sin embargo, la OMC advierte que el aumento de aranceles y la mayor incertidumbre sobre política comercial podrían reducir parte del efecto positivo observado con una posible subida de la inflación a finales de 2025. Con la entrada en vigor de nuevos aranceles en agosto, los efectos adversos podrían observarse más adelante este año y en 2026.
La proyección para el crecimiento del PIB mundial es del 2,7% para 2025 y del 2,6% para 2026. Aunque la previsión para 2025 mejora respecto a estimaciones anteriores, la revisión a la baja para 2026 sugiere que el impacto de los aranceles se trasladará al próximo año.



